1946, Primeros pasos

 

Una enfermedad, a finales de los años 40, apartó a Pascual Iranzo Gascón de la dirección de su pequeña peluquería, abierta en el barrio de Sants por los años 20.

Esta desgracia dio paso al mundo de la peluquería a su hijo Pascual Iranzo Oliete. Este es el germen de la historia de un hombre que ha convertido el oficio de barbero en una profesión de futuro.